“ESTRÉS”, identificado para mí como una caprichosa molestia que acompleja nuestro riguroso cuerpo humano impidiéndonos así retomar con total soltura los acumulados deberes de la semana, sin duda la fatiga obtenida durante un largo día cargado de extenso trabajo o simplemente la comprometida rutina desarrollada paso a paso nos hace generar fastidio, incomodidad y hasta mal humor, lo cual no es otra cosa que estrés.
Sabemos que existen muchas soluciones para quitar y prevenir este molesto mal empezando desde profesionales masajes hasta costosas pastillas y medicamentos recomendados sin embargo existe un método totalmente distinto, un método que te hará creer y sobre todo conocer tu ser interior previsto de energía, un método proveniente de otro país, les hablo del famoso y silencioso “yoga”.
El yoga no es más que un ritual, casi un abanico de enseñanzas que iremos desarrollando mediante la práctica, pues si deseas emplear esta rutina a tu vida diaria lo puedes hacer desde la cuidadosa comodidad de tu hogar.
Esta vibrante técnica va de la mano con el equilibrio, y se suma a ello una responsable meditación ya que en realidad se busca armonizar tres cosas básicas para el ser humano; la parte emocional, tener una estupenda salud y mirar la vida desde otra perspectiva sabiendo que lo mejor no ha pasado, “está por venir”, es por ello que el equilibrio será fundamental al momento de tener una debida cercanía con el yoga.
La señorita Beatriz Dávila, experta en el yoga recomienda lo siguiente:
Limpiar: Debemos hacer una limpieza física e interior, porque todo está conectado. La física comienza por nuestro cuerpo, con prácticas como asanas y pranayama. También por nuestro entorno, con elementos hermosos y simbólicos (flores, velas), despejando de objetos dañados o innecesarios y limpiando y renovando las energías estancadas. Una limpieza mental requiere además una alimentación consciente, energías sátvicas (las que nos llevan a la armonía y a la luz) en la música, las personas y entornos. Pero la herramienta principal para limpiar la mente son nuestros pensamientos.
Soltar: Un nuevo año trae la posibilidad de renovación. Una nueva etapa donde nos liberamos de aquello que limita nuestro crecimiento y alegría. Donde podamos sanar heridas emocionales, dejar ir apegos que nos impiden vivir el presente, perdonar.
Agradecer: El traer a la conciencia todas las cosas positivas que están presentes en nuestra vida es un ejercicio de apertura de corazón muy importante. La gratitud es uno de los elementos más importantes para conectarnos con la generosidad del universo y para enfocarnos en los aspectos buenos más que en los malos, aunque nuestra mente tiene la tendencia contraria
Compartir: La práctica de yoga nos conecta con algo más grande que nosotros mismos. Es lo que la tradición llama atman, el alma universal en cada uno de nosotros, que es nuestra verdadera naturaleza, que es una sola con el infinito y con todos los seres de la tierra. Por esto, el servicio y la compasión nos acercan a la conciencia pura.
Visualizar: La meditación permite estar con nosotros mismos, familiarizarnos con la manera como opera nuestra mente, y darnos el espacio necesario para cultivar cualidades positivas.


