El 31 de diciembre es una fecha celebrada por casi todo el Mundo y cada país tiene diferentes costumbres y tradiciones, basadas en ritos antiguos, muchas veces disimuladas con supersticiones.
COMER UVAS
La tradición de comer 12 uvas, en la víspera o al momento que el reloj da la medianoche exactamente, al parecer proviene de Madrid (España) en el Siglo XIX. Los burgueses en aquella época solían copiar las modas parisinas -entre otras- las de comer uvas.
Sin embargo, las clases populares eran más desprolijas y bulliciosas para sus celebraciones, por lo que fueron estos últimos quienes por querer ridiculizar a las clases pudientes, salían a comer uvas a la Plaza del Sol y comían 12 uvas, al son de las campanadas de las 12 de la noche. La nueva tradición decía que cada uva representaba la buena suerte; una uva por cada mes del nuevo año.

El alcalde de la ciudad, José Abascal, decidió controlar estas fiestas populares, lo que motivó que se celebren en el centro de Madrid.
Esta celebración se continuó realizando la noche vieja de cada año pero no fue que se popularizó hasta el siglo XX en todo España y, luego, en América Latina, donde también son populares las 12 uvas y, en algunos lugares, las 12 pasas.


